El risc de tranquilitzar els nens/es amb el mòbil: Reflexionem-hi

Comencem la setmana amb una reflexió sobre el risc de tranquil·litzar els nostres fills i filles utilitzant el mòbil, amb un interessantíssim article publicat al Diario Sur el passat 28 de març, que ens proporciona el nostre company Enric. La gran majoria de nosaltres, per no dir tots, en algun moment o un altre hem donat el nostre smartphone o tablet als nostres fills/es, perquè estiguin quiets i parin de molestar. Perquè ens trobem en un espai públic com ara un restaurants, una sala d’espera de metges, dentistes,… o parlant amb els amics en un bar i volem parar de cop i volta la “rabieta” que està fent els nostre fill/a. Li donem el mòbil i paren els crits i sorolls. Però realment estem fent el correcta? Estem perdent una gran oportunitat per ensenyar al nostre fill/a a entendre que hi ha moments per jugar i d’altres per estar en silenci i que les seves “rabietes” no tenen sentit en aquell moment? NO us perdeu aquest article i reflexionem entre tots si en fem un bon ús.

 

Los riesgos de calmar a los niños con el móvil

La situación se complica, la rabieta del niño se nos va de las manos. Estamos en un lugar público, no queremos dar el espectáculo, necesitamos que deje de llorar inmediatamente para seguir con nuestras tareas. Sin pensarlo dos veces, sacamos del bolsillo un smartphone, conectamos a toda carrera con Youtube y contentamos al retoño con un capítulo, mil veces repetido, de su serie de dibujos animados favorita. Después de la tempestad, llega la calma.

Este escena tan habitual en cualquier casa, centro comercial o parque, esta escena tantas veces repetida para tratar de tranquilizar a un niño que no para de llorar con un smartphone, esconde peligros que pueden complicarnos el camino de la educación.
Así se desprende de un estudio recién publicado por un equipo de investigadores del Hospital Infantil C.S. Mott, de la Universidad de Michigan. Las conclusiones extraídas tras una profusa investigación con cerca de 150 familias es que cada vez son más los padres que recurren a las nuevas tecnologías como una vía rápida y eficaz para calmar el estado de ánimo de sus hijos. Y los indicadores extraídos de la investigación académica demuestran que, en los niños con comportamientos sociales más problemáticos, el uso de las nuevas tecnologías como tranquilizante se multiplica.

Los riesgos de utilizar este sistema, el de dar un smartphone o una tablet, para lograr el silencio donde hace solo unos minutos había un verdadero berrinche son dobles. Por un lado, está el consabido exceso en el uso de este tipo de dispositivos, en particular entre niños pequeños. Debemos alertarnos en cuanto comprobemos que pasan más de 30 minutos diarios frente a la pantalla y que los dispositivos digitales se han convertido en su juguete favorito, aquel del que no puede prescindir.

A largo plazo.

Pero aún hay un riesgo mayor con importantes consecuencias a largo plazo. Gestionar una fácil solución a un llanto descontrolado mediante el uso de nuevas tecnologías es un parche momentáneo con graves consecuencias futuras. Lo que explica el equipo de la doctora Jenny Radesky es que esta actitud no resuelve el problema sino que lo enmascara centrando el foco de atención del niño en otra realidad, es decir, distrayéndolo.
El abuso tiene efectos en la aceptación de los problemas o la búsqueda de soluciones viables y consensuadas

Pero aunque los síntomas del problema, en efecto, queden silenciados, tanto niños como padres habrán perdido una estupenda oportunidad de aprender a afrontar la frustración. Esta tendencia a abusar de los dispositivos digitales para obtener un rato de calma está cambiando las dinámicas de los comportamientos de las familias y dificulta enormemente la educación en un aspecto tan fundamental de la vida como la aceptación de los problemas y la búsqueda de soluciones viables y consensuadas.

El mensaje que estamos transmitiendo al niño con esta actitud no es otro que el de dar la espalda a las complicaciones porque un vídeo anodino nos devuelve el placer momentáneo. Pero lo cierto es que el problema seguirá allí cuando se acabe el vídeo y el niño no sabrá cómo hacerle frente

Si voleu llegir l’article original, el trobareu a: http://www.diariosur.es/tecnologia/investigacion/201603/28/riesgos-calmar-ninos-movil-20160328135159.html

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